lunes, 28 de julio de 2008

EL TRUCO FINAL


Ahora que me hablas de magia y te resistes
a que todo tenga que ir apagándose
como un vela…
Ahora que me hablas de magia,
se desbordan de mi chistera
todos los besos que no pude darte,
todos los encuentros que no encontramos
para vernos,
todas la palabras que no pude decirte
por miedo
cuando el imposible se nos puso al alcance de la mano.

La magia no se crea ni se destruye,
no se espera, no se busca,
ni siquiera se merece.
Llega sin más y no puede contenerse
entre las manos ni guardarse en el bolsillo.
Se transforma en el tiempo y así sobrevive
más allá de la barita mágica que la hizo posible.

Hoy, creo más que nunca que es la magia
lo que nos hace semejantes,
esa manera de esperar desde el primer beso
el truco final que nos hechizara para siempre
y nos robara nuestra mejor parte
para que fuera regalada sin miedo.
Porque, para nosotros, el amor nunca fue un encuentro
sino una fuga a media noche,
un peligroso viaje donde el riesgo de tenernos
o perdernos era el mismo.

¿Por qué será que los círculos invisibles
que rodean nuestras vidas
no terminan nunca de girar?

Si me hablas de magia yo recuerdo
el atraco a labio armado que me hiciste
contra la pared de aquel portal.
No hizo falta la violencia, recuerdas,
para que mis manos dibujaran en tu espalda
el latido del corazón.

Por eso, ahora que me hablas de magia y te resistes
a que todo tenga que ir apagándose
como una vela…Creo más que nunca
que después de tanto tiempo
sigo buscándome en las ausencias.

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